Yo discrimino, tú discriminas...
27 abril 2006 · 4:10 PM
Un abogado de California se apunta a un cibergestor de citas con la idea de encontrar pareja por Internet. Al poco, recibe un correo de
eHarmony, que así se llama la Celestina virtual, rechazando su petición a tenor de su política de 'prohibición de casados', por otra parte bastante generalizada en este tipo de webs.
Nuestro hombre, que estaba efectivamente casado, aunque en trámites de divorcio, se enfada y
demanda a eHarmony por comportamiento discriminatorio por razón del estado civil. Exige además una indemnización de 12.000 $ del ala.
Esto de la discriminación, unido a la idiocia de lo políticamente correcto, da lugar a los pleitos más pintorescos. Si me echan del bingo por ir
colocao, demando al establecimiento por discriminación contra los 'etílicamente activos'; si me impiden la entrada en el Museo del Prado por ir desnudo, demando a la pinacoteca por discriminación contra los naturistas; y así,
ad nauseam...
Enlace permanente |
|
| del.icio.us
Sugerencias y colaboraciones: Si desea enviar alguna noticia, anécdota jurídica o artículo o ejercer como 'columnista' de esta bitácora, escríbanos a través de nuestra página de contacto (a la atención de Javier Muñoz).
Un administrador del blog ha eliminado esta entrada.
HOla:
Lo que he aprendido en mis clases de de derecho Constitucional, es que lo que se prohibe es la discriminación "arbitraria", o sea, aquella que se realiza sin ningún motivo que la realice y fundamente.